El “Albergo Diffuso”: una historia de los lugares y las personas que los habitaban.

Un poco casa y un poco hotel, esta es la nueva forma de hospitalidad que que se denomina Albergo Diffuso. Nació de la idea de utilizar con fines turísticos casas del centro histórico trajo de vuelta a la vida. Sus componentes se encuentran en diferentes edificios, que se encuentran dentro del mismo núcleo urbano. El adjetivo “Diffuso”, por lo tanto indica una estructura horizontal, con habitaciones e instalaciones situadas en diferentes lugares, aunque cerca uno del otro, y no vertical como la de los hoteles tradicionales.

El Albergo Diffuso tiene como objetivo ofrecer a los huéspedes la experiencia de vivir en el centro histórico de una ciudad en contacto con los residentes, teniendo los servicios habituales del hotel a su disposición. Se puede considerar como un modelo de desarrollo del territorio que no crea impacto ambiental. De hecho, para dar vida a un Albergo Diffuso no es necesario construir algo, ya que se limita a recuperar, restaurar, mejorar y crear una red que ya existe.

Este tipo de alojamiento se caracteriza por la atmósfera original: permite a los turistas disfrutar de la experiencia de alojarse en casas y edificios diseñados para ser casas reales, sin afectar a la cultura, el medio ambiente y la identidad de los lugares. Su estilo único refleja tanto la personalidad de los que lo quería y el espíritu de la zona.
En un Albergo Diffuso no venden habitaciones, pero el estilo de vida de un lugar; es decir, el turista puede sentirse residente temporal. Es una forma de turismo en estrecho contacto con los lugares, la vida cotidiana, las tradiciones de un sitio y las personas que lo habitan.